sábado, 6 de mayo de 2017

Los docentes y el sentido de educar

LOS DOCENTES Y EL SENTIDO DE EDUCAR
LA PRÁCTICA EDUCATIVA VISTA DESDE "WHIPLASH"
Fragmento de la película Whiplash (Escena del bar "Las palabras más dañinas: buen trabajo")

Cuando se habla de práctica educativa se hace referencia a “un conjunto de soluciones rutinizadas al problema de cómo enseñar” (Gómez, 2008: 39) en otras palabras, se  trata de una actividad consciente donde se trata de influir positivamente en el alumno y dar solución a los problemas educativos que se puedan presentar, por lo que no sólo se busca que adquieran conocimientos significativos, lo que principalmente se quiere lograr es contribuir a la formación de los mismos y dentro de esa formación se encuentra implícito el hecho de buscar la manera para que den lo mejor de sí. Esta formación no se refiere solamente a lo académico, también atañe al lado humano de las personas. No obstante, la práctica educativa puede tener diversos significados, esto depende del sentido que cada uno de los profesores le dé.

Partiendo del fragmento de la película “Whiplash”, podemos llegar a la conclusión de que cuando se está ejerciendo está práctica por vocación  existe amor, pasión, interés y gusto por lo que se está haciendo.

Durante la película “Whiplash” pudimos percatarnos de los factores que determinan la práctica docente llevada a cabo por Fletcher, como lo son las teorías implícitas que éste tiene sobre su labor como docente, él piensa que la educación dentro de la banda musical debe tener como único objetivo la excelencia y nada menos que eso, por tanto exige a sus alumnos hasta el límite. Los métodos de enseñanza de Fletcher se pueden considerar como poco ortodoxos y hasta atípicos para lo que estamos acostumbrados a observar durante la carrera de Pedagogía, sin embargo; ¿La práctica docente de Fletcher podría tacharse de mala? Es una pregunta complicada de contestar, ya que era evidente que sus alumnos se esforzaban por alcanzar el éxito, hecho que se veía reflejado cuando se exigían más de lo que estaba en sus posibilidades para poder tocar mejor y ser parte de los mejores músicos de la escuela; sin embargo, también es cierto que muchos eran evidenciados y humillados por Fletcher, haciéndolos llorar o sumirse en un gran estrés, podemos decir que para Fletcher el fin justifica los medios y al final lograba su objetivo, porque aún así ellos seguían ahí y querían seguir siendo sus alumnos, para poder obtener su reconocimiento como los mejores músicos de la escuela.

Fletcher demostró ser alguien apasionado con la música, un profesor con un gran compromiso a formar músicos de excelencia que salvaran al género que tanto amaba: el jazz, es por eso que se nota un cambio radical en su personalidad cuando habla con sus amigos y familiares y cuando está dando clase. De hecho es gracias a esa pasión y a ese compromiso que logra que uno de sus alumnos: Andrew, se convierta en un músico excelente, una especie de “Charlie Parker” que tanto anhelaba tener y a quien el mundo escuchará tocar. Por otra parte Andrew vio el fruto de todos sus esfuerzos, todos los sacrificios que realizó con un sólo pensamiento en mente: ser el mejor baterista de jazz.

Por lo tanto no podemos considerar la práctica del profesor como “buena” o “mala”, quizá las estrategias empleadas no eran las adecuadas ya que transgredían a los alumnos, pero el objetivo de él y los estudiantes se lograba, el alumno se hacía responsable de su propia educación, es decir, era el único responsable de su propio éxito o su propio fracaso, mientras que el docente se veía como impulso o motivador para que el alumno conozca su potencialidad. Al final de cuentas el profesor logró influir en cada uno de sus alumnos. Además de alguna manera, la práctica del profesor iba más allá del aula, no sólo educaba para que los alumnos adquirieran una excelencia en la música, la formación que adquieren los alumnos traspasaba esos límites e influían en su formación personal, los preparaba también para la vida.

Quizá todos necesitamos tener un Fletcher en algún momento de nuestra formación académica y en nuestra vida, en ocasiones estamos tan acostumbrados a mantenernos en una zona de confort, preferimos seguir la corriente y no nos exigimos más, si tuviésemos la fortuna de coincidir con una profesor como él seríamos capaces de lograr resultados sobresalientes, no nos conformaríamos con obtener lo mismo que los demás.

Referencia

Gómez, López, Luis. F. (2008) Los determinantes de la práctica educativa. Unión de universidades de América Latina y del Caribe. México

Equipo: "Los chicos que lloran"

Integrantes:

Márquez Martínez Vianey

Nájera Caballero María Guadalupe

Rangel Rangel Francisco Javier

Ruiz Salas Miriam Haide

Solis Díaz Ivonne


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